De la dictadura de Trujillo a la República Democrática del Dr. Balaguer.

El siglo XX nos deja un sur y centro de América, lleno de dictadores y líderes políticos que con el pretexto de “salvar a su país” realizaron atentados contra la humanidad, verdaderas masacres y asesinatos durante la duración de sus dictaduras. En Chile tenemos a Augusto Pinochet, en Perú nos encontramos con Alberto Fujimori, Hugo Banzer en Bolivia o Batista en Brasil, presidentes que de una ideología marxista o ultraderechista presidieron los distintos países del sur y centro de América dejando periodos de terror en la sociedad, utilizando la política y el ejército como brazos armados en favor de sus intereses absolutistas.

El caso de la República Dominicana no es ninguna excepción, nos encontramos con el gobierno de Rafael Leónidas Trujillo más conocido durante su gobierno como “El Benefactor” un político militar que dirige la dictadura de República Dominicana desde el año 1930 hasta su asesinato en 1961, más de treinta años de terror en el que la sociedad dominicana vivió un “falso sueño” pues consiguieron una gran recuperación económica con respecto a su competencia con Haití pero pagando un alto precio, pues la dictadura de Trujillo nos deja momentos de auténtico terror. El conocido escritor peruano Mario Vargas Llosa nos trae en el año 2000 su libro titulado “La Fiesta del Chivo” una novela que nos narra los últimos años de la llamada Era de Trujillo a través de la vivencia de distintos personajes a los que el régimen dictatorial les afectó de una y u otra manera.

Rafael Leónidas Trujillo.

Los EE.UU. apoyaron la dictadura ultraderechista de Trujillo con tal de luchar contra los líderes comunistas como Fidel Castro en Cuba, pero la década de 1960 nos deja una rotura de las relaciones con los norteamericanos en parte por los problemas religiosos y por el atentado a Rómulo Betancourt. El asesinato de las tres Hermanas Miralba opositoras al régimen hizo que el apoyo de EE.UU. se convirtiera en una amenaza para el régimen trujillista.

El 30 de Mayo de 1961, concretamente a las 09:45 de la noche en el kilómetro 9 de la carretera de Santo Domingo a San Cristóbal , el coche en el que viajaba el dictador fue ametrallado en una emboscada protagonizada por Modesto Díaz, Salvador Estrella Sadhalá, Antonio de la Maza, Amado García Guerrero, Manuel Cáceres Michel, Juan Tomás Díaz, Roberto Pastoriza, Luis Amiama, Antonio Imbert, Pedro Livio y Huáscar Tejeda, muchos de ellos pertenecieron al ejército y otros fueron altos mandos del gobierno de Trujillo que vieron la necesidad de su asesinato ante la situación en la que estaba el país, y más por la cantidad de asesinatos que el dictador dominicano hacía día sí y día también. El vehículo recibió más de 60 impactos de los cuales siete acabaron en el cuerpo del dictador acabando con su vida, su chófer sufrió varios balazos pero no perdió la vida.

Recorte de periódico que muestra la foto de los miembros que asesinaron a Trujillo, en busca y captura.

Se cree que la CIA pudo proporcionar las armas que acabaron con la vida del dictador, pero no se sabe con seguridad si esas armas fueron las utilizadas por los protagonistas del atentado. El general Imbert, único superviviente, negó ningún apoyo de la CIA estadounidense en el atentado contra “El Benefactor”. Tras su muerte se realizó un funeral de estado ese mismo año, con una larga procesión que acompañó al cuerpo desde el Palacio Nacional hasta la localidad de San Cristóbal donde allí fue enterrado. Miles de personas acompañaron al féretro y el actual presidente de la república Joaquín Balague realizó el discurso en el que decía que iba a continuar con la causa que Trujillo comenzó y que siempre honrarían su memoria.

Poco tiempo después la familia de Trujillo tuvo que abandonar el país, quedando como último miembro su hijo Ramfis Trujillo que asumió el control de la república tras la muerte de su padre, aunque finalmente también marchó a Francia con el cuerpo del dictador  pues  muchos lo habían sacado de su tumba para pasearlo por las calles de San Cristóbal a modo de reivindicación y burla contra el dictador. Las represarías contra aquellos que organizaron el asesinato del dictador fueron enormes, el Servicio de Inteligencia Militar (SIM) en poco tiempo dio con la mayoría de los miembros y los mataron, muchos fueron torturados antes para poder saber hasta dónde llegaban las ramas conspiratorias del atentado. El Secretario de las Fuerzas Armadas de la dictadura José René Román más conocido como “Pupo” fue arrestado y torturado al saber que formaba parte del complot. Ramfis Trujillo fue el que dio el visto bueno a todas las ejecuciones de aquellos que habían quitado la vida a su padre.

Los miembros de la familia de Trujillo hicieron todo lo posible por mantener el régimen dictatorial que dejo Rafael Leónidas Trujillo e incluso conspiraron con hacer un golpe de Estado al actual presidente Balaguer, pero finalmente por presiones nacionales o por la gran convicción del Doctor Balaguer la familia se marchó del país dejando en manos del presidente de la República el futuro del país. Un Consejo de Estado liderado por Balaguer puso en marcha una apertura política que culminó con la celebración de elecciones en el año 1962, estas elecciones fueron las primeras con características democráticas en las que los partidos políticos volvieron a tener participación en la gobernación del país dominicano. El vencedor de esas elecciones fue Juan Bosch del partido Revolucionario Dominicano con un 59,5% de los votos escrutados.

Joaquín Balaguer, miembro de la República durante de la Dictadura de Trujillo. 

Fue en 1966 cuando asciende al poder Joaquín Balaguer uno de los “presidentes títeres” de la dictadura de Trujillo. Se mantuvo en el poder durante doce años y se valió de fraudes electorales además de la represión a todos sus opositores para poder legitimar su elección “democráticamente”. Balaguer trajo durante esos doce años una dictadura disfrazada de democracia haciéndose valer de “artimañas” para ganar las elecciones continuamente. Su gobierno dejo buenas sensaciones y proyectos que modernizaron el país, aunque también hubo tensiones todas derivadas de la ocupación continua de poder del Doctor Balaguer que dejo periodos de conflicto. En 1972 un grupo armado denominado “Los Palmeros” protagonizaron una resistencia a las intenciones dictatoriales de Balaguer muy similares a las de Trujillo por eso intentaron su derrocamiento, finalmente no fue así.

En 1978 se volvieron a dar elecciones que dejaron como ganador  a Antonio Guzmán Fernández líder del Partido Revolucionario Dominicano. Su mandato se caracterizó por ser uno de los más liberales de las últimas décadas, su gobierno se dio hasta 1982 cuando se suicidó, sucediéndole el vicepresidente de turno Jacobo Majluta, en las elecciones siguientes ganó Salvador Jorge Blanco nuevo líder del mismo partido. En el año 1986 Joaquín Balaguer volvió al gobierno con 80 años de edad, venció en las elecciones de 1990 y 1994 todas estas elecciones con un claro trasfondo de fraude electoral. Estas denuncias de fraude hicieron que se diera una reforma electoral y un acortamiento de los mandatos presidenciales. En las elecciones de 1996 resulto electo Leonel Fernández miembro del Partido de la Liberación Dominicana, este gobierno trajo una modernización del país dominicano dejando atrás un periodo de dictaduras, amaños electorales y supremacía de los altos mandos militares.

Presidente de la República Dominicana en 1996, el Doctor Leonel Fernández. 

 

Un saludo de MR. Democracia.

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