El misterio de las tumbas de Egipto

La tumba, junto con el templo, son  los edificios más importantes de la civilización Egipcia porque cumplían un objetivo religioso y político. Todos los faraones desde el momento en que accedían al trono iniciaban la construcción de su morada para la otra vida, asegurándose así su paso a la eternidad espiritual. Pero todos también, al menos en el Imperio Antiguo, construían un edificio gigantesco capaz de demostrar a su pueblo y a la posteridad su grandeza.

La arquitectura egipcia se caracteriza por su monumentalidad y colosalismo; sus construcciones no están hechas a proporción humana, sino divina y son excesivamente grandes y pesadas. Es una arquitectura arquitrabada, basada en líneas horizontales y verticales.  La curva está ausente. Gruesos muros y cubiertas planas. Simetría y repetición de formas básicas.

Para entender la cultura egipcia hay que tener en cuenta el concepto que aquel pueblo tenía acerca de la vida y de la muerte.

Debido a las creencias de ultratumba, se desarrolla un arte dedicado a los muertos. La verdadera vida, para el egipcio, empezaba después de la muerte. Para asegurar esta vida, había que proteger al cadáver de su corrupción, de ahí que se desarrollaran las técnicas de momificación. Convertían los cadáveres en momias. Para ello, secaban los cuerpos y los envolvían con vendas, después los guardaban en un sarcófago y los enterraban en tumbas. La tumba es la morada del muerto, y en ella se intentaría reproducir la vida terrenal. El muerto disfrutaría, eternamente, dentro de su tumba, de una vida igual a la que había pasado en la tierra (Doat). Alrededor del sarcófago ponían todo aquello que creían que necesitaría el muerto en la otra vida: ropa, alimentos, alhajas, etc.

Prueba de que para la cultura egipcia era más importante la vida del más allá y el bienestar de los dioses que el propio bienestar de los hombres es que, mientras las viviendas se construían en materiales perecederos como el adobe, los templos y las tumbas fueron construidos con piedra, ya que estaban concebidos para la eternidad.

                           

                                                 TIPOS DE TUMBAS EGIPCIAS

Los egipcios se enterraron de tres maneras diferentes, es llamativa la evolución del modelo de enterramiento del faraón.

 

 Las mastabas. (banco, en árabe)

Los primeros monumentos funerarios del Imperio Antiguo son las mastabas: Inspiradas en la forma de las casas egipcias y que supone una evolución de las primitivas tumbas en túmulo. Son tumbas en forma de pirámide truncada. Ya la tumba del faraón Menes de la I Dinastía hacia el año 3000 a.C. responde a este modelo. Las primeras estaban construidas en ladrillo que fueron enterramiento de faraones hasta que pasaron a ser enterrados en pirámides y luego sirvieron de tumbas para nobles y funcionarios, hechas en piedra y agrupadas en necrópolis alrededor de las pirámides. Constan de una capilla de ofrendas, que se abre a una cámara o serdab, donde los  familiares del difunto depositaban los alimentos y las ofrendas que se hacían al difunto para que las disfrutara en el otro mundo. Los egiptólogos les llaman a esta relación de ofrendas “el menú”, pues siempre consta de miles de panes, de cervezas, de ocas, de frutas, de rollos de lino, de aceites, etc. En este espacio había pinturas y relieves, entre las que destacaban las de una puerta simbólica que daría paso a la cámara funeraria donde se encontraba enterrado el difunto con el ajuar. Ésta se encontraba subterránea  y no se podía acceder a ella pues el pozo se cegaba con piedras para impedir el acceso una vez efectuado el sepelio. Otra cámara subterránea contenía el “doble” escultórico que garantizaban junto con la momia la pervivencia del difunto en la otra vida. Se cree que la mastaba simboliza la unión del Alto y el Bajo Egipto.

Una característica de las mastabas eran las estelas llamadas de “falsa puerta”. Esto era la representación en bajorrelieve de una puerta muy alta y estrecha, con una especie de persianilla, también en piedra, arrollada en la parte superior del dintel. Estas “falsas puertas” tenían por finalidad que el alma del difunto pudiera salir del sepulcro por medio de fórmulas mágicas. Esta representaba la puerta por la cual volver al mundo de los vivos.

Las mastabas mejor conservadas se encuentran en la necrópolis de Saqqarah, cerca de El Cairo.

Este tipo de enterramiento se mantiene desde el comienzo de la civilización hasta el Imperio Nuevo. Es muy característica del Bajo Egipto, como podemos ver en las necrópolis (ciudad de muertos) cercanas a Menfis, aunque los faraones dejaron de enterrarse en ellas a partir de la III Dinastía. La razón pudo estar en el deseo de los soberanos de destacar sobre sus súbditos.

Mastaba egipcia.

 

Las pirámides.

Las construcciones funerarias del Imperio Antiguo más famosas son las pirámides, eran enormes tumbas de forma piramidal que se utilizaron para enterrar a los faraones.Una pirámide tiene un simbolismo religioso y ciertamente político. El simbolismo religioso es la representación de Ra, dios del Sol en todo su esplendor. Ra se encuentra en la cúspide y llega al suelo mediante los lados de la pirámide y abarca toda la tierra de Egipto. El simbolismo político sería la relación entre la divinidad y el faraón. Constituye una masa cerrada, no tiene puertas ni ninguna manifestación al exterior. Son edificios sin retorno.

La tipología de la pirámide no es sino la evolución de la mastaba que prolonga sus aristas hasta confluir en un vértice. Una red de pasadizos y trampas dificultaba la llegada a la cámara donde se encontraba el cuerpo. Las pirámides eran tumbas reales y su construcción solo tuvo lugar en el Imperio Antiguo. Solo se enterraban faraones en las grandes pirámides. A veces alrededor de una de ellas, vemos pequeñas pirámides subsidiarias para las esposas del faraón, miembros de la familia real o de la corte.

Las pirámides carecen de fachada y en su interior apenas hay unos corredores rectilíneos que atraviesan la estructura maciza de piedra y que sólo se abren en pequeñas cámaras funerarias. Estos pasillos como la entrada quedaban cerrados y ocultos después del entierro. Al pie de las pirámides se construía un complejo funerario con templos donde atender al faraón muerto, almacenes y pozos donde guardar sus riquezas y edificios y espacios donde realizar diversos ritos religiosos. Una vía procesional cubierta comunicaba estas dependencias con un templo o embarcadero junto al Nilo.

Dentro de algunas, encontramos paredes enteras llenas de jeroglíficos, a los que llamamos “Textos de las Pirámides”.

Existen distintos tipos de pirámides:

– La primera fue la pirámide escalonada del faraón Zoser, de la IIIª dinastía (2700-2620 a. C.), que encarga a su arquitecto Imhotep, la construcción de un gran complejo funerario en Saqqarah. Consiste en un gran recinto amurallado en cuyo centro se alza la pirámide escalonada construida en piedra por superposición de seis mastabas y mide cerca de 60 metros de altura.

Pirámide escalonada

– La de doble pendiente se creó en tiempos del faraón Snefru, fundador de la IVª Dinastía (2600-2500 a. C.)  que edificó tres pirámides; la primera escalonada que se encuentra en la necrópolis de Dashour, la segunda de forma truncada porque ha sido arrebatado su revestimiento liso, se encuentra situada en Meidum y la tercera presenta por primera vez la regularidad geométrica de la pirámide perfecta: Es un edificio de planta cuadrada cuyas cuatro caras o fachadas son triángulos isósceles con las puntas convergentes; está construida con piedra dura y recubierta por un revestimiento muy fino de caliza.

Pirámide de doble pendiente

Las pirámides posteriores están concebidas exactamente sobre el mismo plan, variando solamente las dimensiones; el revestimiento de caliza aparece reemplazado a menudo, en la base, por otro de granito.

– La de pendiente recta es la más usual. Las pirámides más famosas son las de los faraones  Kheops, Kefrén y Mikerinos, de la IV dinastía (2700 a 2500 a. de C.)  levantadas sobre la meseta de Gizeh. Realizadas en sillares de piedra, colosales y laberínticas para hacerlas inaccesibles, si bien el aspecto exterior apenas cambió, la evolución prosiguió en la disposición de las cámaras funerarias, que dejarán de ser subterráneas. El conjunto se completa con templos funerarios en la orilla del Nilo, conectados con las pirámides mediante suaves rampas.  Al norte del templo funerario de Kefrén se encuentra la Esfinge (la imagen de la vida).  Las pirámides asombran por su solidez constructiva, cabe destacar que para su construcción se movieron unos 2,3 millones de bloques de piedra, de un peso que oscila entre las 2,5 y las 45 toneladas.

Pirámide de Keops

Es la más importante. Mide 146 metros de altura y la entrada está situada a 18 metros de altura. En el lado este hay tres pirámides que pertenecen a tres reinas. En el lado oriental hay restos de un templo y de una ciudad funeraria para los obreros, sacerdotes, etc. No se ha conservado prácticamente nada de esta ciudad. Es la única de las siete maravillas de la Antigüedad que permanece en pie.

Pirámide de Kefrén

Mide 143 metros, es algo más pequeña que la anterior, pero se conserva muy bien. Tiene las mismas partes que la de Keops, pero hay un cambio de plano.

El alzado es más sencillo que Keops, no tiene sistema de ventilación. Se conserva el templo funerario a los pies de la pirámide, que era un templo con una gran complicidad de estancias. Hay una avenida cubierta que une este templo con el templo del valle y que se conserva bastante bien. Un poco antes de llegar al templo del valle se encuentra junto a la galería la esfinge.

La esfinge es una construcción arquitectónica-escultórica muy compleja debido a su función y a su significado, aunque se le considera como guardiana de todo el recinto. Es una construcción de piedra de 20 metros de altura y unos 57 de longitud. Tiene el cuerpo de león y la cabeza de hombre, que se ha pensado que era la de Kefrén.

Tiene tres de los atributos de un faraón: el nemes, el hureus y la barba postiza, hoy desaparecida. Tiene una actitud enigmática, mirando al frente. Entre sus patas hoy hay una estela pero en su día debía haber un altar en relación a un templo al aire libre.

 

Los hipogeos.

El continuo saqueo de las antiguas tumbas faraónicas y lo costoso de su construcción debieron ser factores decisivos para el triunfo del hipogeo. Los hipogeos (Hipo = mucho, geo = tierra), eran tumbas excavadas en el interior de una montaña o en las paredes de los acantilados. Son propias de épocas más tardías, pero ya desde  el Imperio Medio (2050-1800 a.C.) altos funcionarios utilizaron este tipo de enterramiento, mientras que los faraones continuaron con la tradición de las pirámides. Pero el mayor auge de los hipogeos se dio en el Imperio Nuevo (1580- 1070 a.C.), cuando  adoptaron este tipo de tumbas.De forma que se colocaba al difunto y se cerraba el agujero que servía de entrada de manera que desde el exterior no se distinguía nada. Se trata de una arquitectura totalmente adintelada que utiliza, a veces, el pilar como soporte. Los muros estaban decorados con pinturas y relieves.

Los primeros hipogeos eran simples: un pasillo y una cámara funeraria. Los de los grandes faraones y faraonas del Imperio Nuevo se hicieron más complejos de muchos metros de longitud y profundidad y se decoraron lujosamente con pinturas alusivas a la vida eterna, en las que las figuras suelen representarse de forma no naturalista, relativas a la vida en el Más Allá, y a la acogida que los dioses dispensaban al difunto. Por último, se situaba una estatua-retrato del difunto, sustituto de la momia para el Ka. También poseían un complejo funerario, pero al otro lado de la montaña, junto al río.

Casi todos estos hipogeos reales están en el Valle de los Reyes y  Valle de las Reinas. El Valle de los Reyes es la necrópolis de Egipto donde se encuentran inhumados muchos de los faraones del Impero Nuevo, a día de hoy se han descubierto más de 60 tumbas talladas en las rocas. El primer faraón que fue enterrado en el Valle de los Reyes fue Tutmosis I, faraón de la XVIII dinastía.

Hipogeos

Pero los artesanos que construían y decoraban las tumbas reales vivían en un poblado de la orilla izquierda del Nilo, llamado en la antigüedad Set Maat (El Lugar de la Verdad). Mientras que las tumbas reales solo representan escenas con los dioses, las tumbas de los nobles nos informan acerca de los banquetes, el trabajo en el campo, la construcción de templos, la erección de obeliscos, la caza, la pesca, etc.

Tanto las tumbas reales, como las de los cortesanos se construían en lugares ocultos, con el fin de que los ladrones no pudieran encontrarlas, y no robaran su contenido. También hacían un pozo profundo a la entrada de las tumbas, esperando disuadir a los saqueadores.

Pese a lo oculto del lugar y a la vigilancia que los faraones tenían sobre la necrópolis de Tebas, casi todas las tumbas fueron expoliadas ya en la Edad Antigua. El descubrimiento casi intacto de la tumba del faraón Tutankamon, un faraón menor de la XVIII Dinastía que nos permitió conocer las riquezas que se podían acumular en estas tumbas.

Saludos, Señor República.

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3 comentarios en “El misterio de las tumbas de Egipto

    • Buena pregunta. Pienso igual que tú, pero lamentablemente no somos los que ponemos los nombres a las cosas. Debemos pensar que el nombre lo pusieron durante la Edad Media o Moderna, alegando que el poder de un rey de su época sería similar al de un faraón, imagino que de ahí le darían ese nombre.

      Saludos, Señor República.

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