La Cruzada de los Reyes.

La Tercera Cruzada (1189-1192), también conocida como la Cruzada de los Reyes, fue un intento de los líderes europeos para reconquistar la Tierra Santa de manos Salah ad-Din Yusuf ibn Ayyub, conocido en español como Saladino.

Tras el fracaso cristiano de la segunda cruzada, la dinastía Zengid una Siria unida que también controlo Egipto y unió los dos reinos bajo el mando de Saladino que uso su poderoso ejercito para erradicar a todos los ejércitos cristianos de Tierra Santa y que lo llevo a recuperar Jerusalén en 1187 .

El gran fracaso en Tierra Santa por parte de la comunidad cristiana hizo reaccionar a los reyes de Francia e Inglaterra dejando sus conflictos aun lado y uniendo sus fuerzas por el bien de la cristiandad, el rey que en principio iba a dirigir a las tropas inglesas hacia Jerusalén, Enrique II falleció repentinamente en 1189 y eso dio paso a Ricardo Corazón de León como rey de Inglaterra.  Otro rey que se unió a la llamado de la lucha cristiana fue el viejo emperador del Sacro Imperio Romano Germánico Federico Barbaroja, este dirigió el ejercito mas poderoso y extenso de los ejércitos cristianos de la tercera cruzada, pero la tragedia se cebo con él, y se ahogo cuando atravesaba Anatolia antes de llegar a Tierra Santa, esto dio un gran giro a la situación y muchos de sus hombres volvieron, muy pocos se quedaron para recuperar Jerusalén.

El ejercito de Saladino realizaron grandes conquistas por toda Tierra Santa haciendo del poderoso líder  y uno de los mas importantes de la historia de su país, era el poderoso líder que unifico los grandes ejércitos de Siria y Egipto conquistando de manera aplastante Jerusalén.

Por parte cristiana en julio de 1190, Ricardo que dirigía el ejercito ingles partió por tierra desde Marsella en dirección a Sicilia. Felipe II Augusto que dirigía el ejercito francés, que viajó por mar, llegó a Mesina, capital del reino de Sicilia, el 14 de septiembre. Guillermo II de Sicilia había muerto el año anterior, y le había sucedido Tancredo, quien mandó recluir a Juana Plantagenet, viuda de Guillermo y hermana de Ricardo de Inglaterra y proyectaba quedarse con el generoso legado que Guillermo II había hecho a su suegro, Enrique II de Inglaterra. El rey inglés conquistó y saqueó la capital del reino, Mesina, el 4 de Octubre de 1190. Tancredo le ofreció una importante compensación económica a cambio de que depusiera las armas. Ricardo y Felipe pasaron el invierno en Sicilia: Felipe zarpó el 30 de marzo y Ricardo el 10 de abril de 1191.

La flota francesa llegó sin contratiempos a Tiro, donde Felipe fue recibido por su primo, Conrado. La armada de Ricardo, en cambio, fue sorprendida por una violenta tormenta poco después de zarpar de Sicilia. Uno de sus barcos, en el que se transportaban grandes riquezas, se perdió en la tormenta, y otros tres -entre ellos en el que viajaban Juana y Berenguela de Navarra, prometida del rey-, debieron desviarse a Chipre. Pronto se supo que el emperador de Chipre Isaac Ducas se había incautado de las riquezas que el barco transportaba. Ricardo llegó a Limassol el 6 de Mayo de 1191 y se entrevistó con Isaac, quien accedió a devolverle sus pertenencias y enviar a 500 de sus soldados a Tierra Santa. De regreso en su fortaleza de Famagusta , Isaac rompió su juramento de hospitalidad y ordenó a Ricardo que abandonase la isla. La arrogancia de Isaac empujó a Ricardo a apoderarse de su reino, lo que logró en pocos días. A finales de mayo, toda la isla estaba en manos de Ricardo.

Ricardo desembarcó en Acre el 8 de Junio  de 1191 , e inmediatamente comenzó a supervisar la construcción de armas de asedio para asaltar Acre, que fue capturada el 12 de Julio. Ricardo, Felipe y Leopoldo V, quien dirigía lo que quedaba del ejército de Federico Barbarroja, iniciaron una disputa sobre el botín de la recién conquistada ciudad. Leopoldo consideraba que merecía una parte semejante en el reparto por sus esfuerzos en la batalla, pero Ricardo quitó de la ciudad el estandarte alemán, que arrojó al foso. Entretanto, Ricardo y Felipe discutían sobre qué candidato tenía más derechos al trono de Acre. Ricardo defendía la candidatura de Guy, mientras que Felipe era partidario de Conrado. Se decidió que Guy continuaría reinando, pero que Conrado le heredaría a su muerte. Ricardo negocio con Saladino por los 3.000 prisioneros que tenia de su ejercito, al parecer Saladino estaba dispuesto a pagar la suma estipulada y eso llevo a Ricardo Corazón de León a ordenar la muerte de los 3.000 prisioneros delante del campamento de Saladino.

Tras la conquista de Acre, Ricardo decidió marchar contra la ciudad de Jaffa, desde donde podría lanzar un ataque contra Jerusalén. El 7 de Septiembre de 1191, en Arsuf , unos 45 km al norte de Jaffa, Saladino atacó al ejército de Ricardo. Saladino intentó atraer a las fuerzas de Ricardo para acabar con ellas, pero Ricardo mantuvo su formación hasta que los Caballeros Hospitalarios se apresuraron a atacar el flanco derecho de Saladino, mientras que los  Templarios atacaban el izquierdo. Ricardo ganó la batalla y acabó con el mito de que Saladino era invencible.

Tras su victoria, Ricardo se apoderó de la ciudad de Jaffa, donde estableció su cuartel general. Ofreció a Saladino iniciar la negociación de un tratado de paz. El sultán envió a su hermano, al-Adil, llamado Saphadin, a entrevistarse con Ricardo. Las dos partes no fueron capaces de llegar a un acuerdo, y Ricardo marchó hacia Ascalón . Llamó en su ayuda a Conrado de Montferrato, quien rehusó seguirle, reprochándole  haber tomado partido por Guy de Lusignan. Poco después, Conrado fue asesinado en las calles de Acre por dos asesinos enviados por el Viejo de la Montaña, líder de una secta islámica, los asesinos, con sede en las montañas del norte de Siria, en la fortaleza de Masyaf, según algunos por orden de Ricardo, según otros por mandato de Saladino, según otros por iniciativa del propio Viejo. Guy de Lusignan se convirtió en rey de Chipre, y Enrique II de Champaña pasó a ser el nuevo rey de Jerusalén.

En julio de 1192, Saladino lanzó un repentino ataque contra Jaffa y recuperó la ciudad, pero muy pocos días después volvió a ser conquistada por Ricardo. El 5 de agosto se libró una batalla entre Ricardo y Saladino, en la que el rey inglés, a pesar de su marcada inferioridad numérica, resultó vencedor. El 2 de septiembre, los dos monarcas firmaron un tratado de paz según el cual Jerusalén permanecería bajo control musulmán, pero se concedía a los cristianos el derecho de peregrinar libremente a Jerusalén. Ricardo abandonó Tierra Santa el 9 de Octubre, después de haber combatido allí durante dieciséis meses.

Saludos de Mr. Democracia

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s